Estados Unidos ganó la décimo cuarta edición de la Solheim Cup en Alemania, remontando una desventaja de cuatro puntos en los singles finales para vencer a Europa 14.5-13.5. En los individuales, Estados Unidos sabía que debía dar la vuelta al marcador de cuatro puntos en contra, aunque el inicio fue difícil y la diferencia se mantuvo hasta el séptimo partido.