El Panel de Control de Windows permite acceder a herramientas para configurar el sistema operativo. Desde allí se puede agregar o quitar hardware, configurar conexiones de red, modificar opciones de pantalla, energía y seguridad. Proporciona información sobre el equipo y permite cambiar la configuración de hardware, rendimiento y conexiones remotas. También permite acceder a configuraciones de seguridad para proteger el equipo.