Este poema es un homenaje a la madre del autor por todo el amor y apoyo incondicional que le ha brindado a lo largo de su vida. El autor agradece a su madre por proteger sus sueños cuando era niño, por siempre estar ahí para él brindándole su amor y apoyo incluso cuando está lejos, y por acompañarlo en los momentos más difíciles. Concluye reconociendo a su madre como su ángel guardián.