El Parlamento Europeo ha respaldado hoy la creación de un impuesto a las transacciones financieras. Apoya gravar los intercambios de acciones y bonos al 0,1% y los contratos derivados al 0,01%. Además, propone tipos reducidos para la deuda soberana y los fondos de pensiones hasta enero de 2017 y medidas para encarecer la evasión del impuesto. Hasta ahora, 11 países de la UE se han adherido al nuevo atributo, entre ellos España.