El documento presenta resúmenes irónicos de portadas de discos consideradas como las peores de la historia. Describe de manera humorística los atuendos extravagantes, peinados ridículos y poses poco convencionales de los artistas en las portadas. A través de comentarios sarcásticos, critica el mal gusto y falta de estilo en la elección de la imagen que querían proyectar los músicos.