En una reunión, el alcalde propuso mejorar la plaza principal del pueblo llenando la pileta con leche aportada por cada persona. Todos aceptaron excepto Javier, quien en secreto aportó agua en lugar de leche. Sin darse cuenta, todos los demás tuvieron la misma idea, por lo que la pileta se llenó de agua y no leche como estaba planeado. Esto demuestra la importancia del trabajo en equipo y de cumplir los compromisos adquiridos.