El surf se originó en Hawai en 1778 y consiste en deslizarse sobre una tabla especialmente diseñada aprovechando el impulso de las olas en el mar. Para dirigir la tabla se usan quillas en el borde. Es importante saber nadar, no surfear solo, verificar el equipo antes de entrar al agua y estar atento a las condiciones meteorológicas. El surf requiere equilibrio, habilidad y coordinación para deslizarse sobre las olas de pie en la tabla.