El documento describe cómo San Francisco de Asís inventó el pesebre tal como lo conocemos hoy en día. Tres años antes de su muerte, San Francisco decidió celebrar con solemnidad el nacimiento de Jesús cerca de Greccio para aumentar la devoción de los pobladores. El pesebre que San Francisco nos dejó representa un mundo pequeño e ideal que el hombre construye cada año para mantener vivo el mensaje, de lo contrario sólo sería un juego.