La tecnología ha traído tanto beneficios como desventajas para la sociedad. Por un lado, ha aumentado la producción y mejorado la calidad de vida, pero también ha causado problemas medioambientales y de contaminación. A medida que la tecnología continúa evolucionando rápidamente, la sociedad enfrenta el desafío de aprovechar sus ventajas y mitigar sus efectos negativos para un desarrollo sostenible.