Los protocolos como HTTP y HTTPS establecen normas para la comunicación entre servidores y usuarios en Internet. Cuando un usuario se conecta a Internet, sigue unos pasos: 1) conexión al servidor, 2) petición de información, 3) respuesta del servidor, 4) cierre de la conexión. Los hackers no siempre roban información, también pueden usar sus habilidades para fines positivos, mientras que los crackers se dedican a robar datos de usuarios.