El vidrio puede reciclarse repetidamente sin perder su fuerza. En 2010, los estadounidenses generaron 11.5 millones de toneladas de residuos de vidrio, de las cuales alrededor del 27% fueron recuperadas para su reciclaje. Los fabricantes de envases de vidrio dependen de un suministro constante de desperdicios de vidrio de alta calidad para hacer nuevos envases. La reducción de la fuente, como diseñar envases de vidrio más ligeros, ayuda a reducir costes para los fabricantes.