Las redes sociales permiten a las personas comunicarse e interactuar a través de Internet. Se originaron en 1997 y han crecido exponencialmente, con plataformas como Facebook, Twitter, Google+, MySpace y DeviantArt. Si bien ofrecen ventajas como mantenerse en contacto y compartir intereses, también plantean riesgos como la pérdida de privacidad y la adicción si no se usan de forma responsable.