Las redes sociales se originaron a mediados de los años 90 y han evolucionado rápidamente. Permiten que las personas mantengan diferentes tipos de relaciones a través de estructuras virtuales y comparten fotos, videos e intereses. Si bien tienen beneficios como mantener el contacto con otros y promover negocios, también plantean riesgos como la falta de privacidad y las personas con malas intenciones.