Las reformas borbónicas en Nueva España fueron cambios administrativos implementados por los monarcas españoles de la casa de Borbón en el siglo XVIII, destinados a mejorar la economía y la administración colonial. Estas reformas buscaban incrementar los ingresos de la corona, recuperar el control político sobre las colonias y reducir el poder de los criollos. Sin embargo, provocaron descontento popular y fueron un factor que contribuyó a la independencia de México, generando más de 200 rebeliones indígenas.