El documento establece modificaciones en la organización y funciones de los ministerios del poder ejecutivo, creando el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, el cual es responsable de formular y supervisar políticas nacionales en estas áreas. Se aprueban 66 normas técnicas bajo el nuevo Reglamento Nacional de Edificaciones, derogando normativas anteriores y estableciendo un marco de actualización continua para adaptarse a avances tecnológicos. Además, se formará una comisión para asegurar la permanencia y calidad del reglamento en base a las aportaciones de diversas instituciones.