La televisión en el Reino Unido comenzó en 1926 y pasó por varios cambios tecnológicos como el paso de la señal monocromática a color y del formato analógico al digital. En la actualidad existen múltiples plataformas como la televisión terrestre, por cable, satelital e internet que ofrecen contenido bajo demanda y en alta definición. El apagón analógico se completó en 2012, marcando el fin de la era de la televisión analógica en el Reino Unido.