El documento presenta un modelo de desarrollo urbano basado en la integración gradual de usos cívicos, comerciales, viviendas sociales y culturales. Propone una transición paulatina desde lo público a lo privado y de alturas bajas a altas, con el fin de lograr una mayor permeabilidad. El modelo busca generar dinámicas de dependencia entre los diferentes usos que permitan una ciudad más inclusiva.