Ronda se encuentra en el noroeste de Málaga, Andalucía, en una cuenca rodeada de montañas. Tiene una larga historia que se remonta al Neolítico y fue conquistada por los Reyes Católicos en 1485. Los monumentos más emblemáticos, como el Puente Nuevo y la Plaza de Toros, se construyeron en el siglo XVIII y ayudaron a forjar la imagen romántica de la ciudad en los siglos posteriores.