El Salmo 23 describe cómo Dios cuida de sus seguidores como un pastor cuida de su rebaño, proveyendo todo lo que necesitan y guiándolos por el camino correcto. Aunque caminen por valles oscuros o enfrenten la muerte, no tienen que temer porque Dios está con ellos y los protege. Dios también les da descanso, sana sus heridas, y los guía a vivir de forma justa por su amor.