Antonio nació en Egipto y a los 20 años vendió sus posesiones y se retiró a vivir en una comunidad haciendo vida ascética. Luego pasó años ayudando a otros ermitaños en el desierto y más tarde se fue a vivir solo en absoluta soledad. Es el patrón de los animales ya que le agradaban mucho y siempre los cuidaba, especialmente los cerdos.