San Francisco de Asís nació en una familia acaudalada en Italia en 1182. En su juventud llevó una vida mundana, pero tuvo una visión que lo inspiró a dedicar su vida a la pobreza, la castidad y la obediencia a Dios. Fundó la orden franciscana, la cual fue aprobada por el Papa en 1209. San Francisco predicó y realizó milagros hasta su muerte en 1226. Fue canonizado en 1228 y es recordado por su amor a Dios y a toda Su creación.