Las cámaras IP permiten transmitir video y audio a través de Internet o una red local para propósitos de seguridad. Ofrecen ventajas como la capacidad de monitorear hogares, negocios y propiedades desde cualquier lugar con conexión a Internet. Sus características incluyen detección de movimiento, envío de correos electrónicos con imágenes capturadas y control remoto para apuntar la cámara hacia áreas específicas.