La seguridad física de los sistemas informáticos incluye medidas para prevenir daños a los equipos y proteger los datos almacenados. Entre estas medidas se encuentran proteger los equipos de fenómenos naturales e incidentes humanos mediante una ubicación segura y control de acceso, así como asegurar una instalación eléctrica y de red adecuadas. También es importante disponer de sistemas contra incendios y un estabilizador de tensión (SAI) que suministre energía en caso de corte eléctrico.