Este documento discute cómo los factores culturales y tecnológicos afectan la sexualidad y reproducción humana. Los factores culturales como las normas de género han contribuido a tasas más altas de natalidad sin considerar los recursos económicos. Sin embargo, los avances tecnológicos han facilitado el control de la natalidad y prevención de enfermedades de transmisión sexual. Además, la tecnología como la fertilización in vitro ha ayudado a parejas con problemas de fertilidad.