El documento 'Si mi pueblo orara' de Randy Maxwell enfatiza la importancia de la oración como el medio designado por Dios para establecer su reino y satisfacer nuestras necesidades. Se argumenta que la iglesia está fallando en su necesidad de conexión con Dios, resultando en una sed espiritual y un deterioro en la adoración, lo que requiere un reavivamiento a través de la oración auténtica. Se concluye que el cambio real solo se logra a través de la humildad y la conversión hacia Jesús.