El documento habla sobre la importancia de sembrar semillas buenas a través de nuestros actos, palabras, sonrisas y miradas, ya que eso es lo que nos devolverá la vida. Aunque a veces se siembre llorando o bajo condiciones adversas, nuestras semillas de amor eventualmente germinarán y florecerán. El documento insta al lector a seguir sembrando sin importar el momento del día, con la satisfacción de haber vivido dejando una huella positiva.