Steve Jobs, en su discurso de graduación en Stanford, comparte tres historias de su vida que destacan la importancia de seguir la pasión, aprender de los fracasos y aceptar la mortalidad. Aboga por la curiosidad y el amor por lo que uno hace como motores del éxito, así como la necesidad de enfrentar la inseguridad y la muerte para tomar decisiones valiosas. A lo largo de su relato, enfatiza que las experiencias pasadas pueden conectarse de maneras inesperadas para dar forma a nuestro futuro.