La historia de la sinergia comienza en el contexto religioso y es utilizada por San Pablo. En 1925, el biólogo Ludwig Von Bertalanffy propuso la teoría general de sistemas, introduciendo el concepto de sinergia en un contexto no teológico. La sinergia se refiere a la unión de fuerzas o energías que resulta en un todo mayor que la suma de sus partes individuales. Algunos pensadores clave que contribuyeron al concepto de sinergia incluyen a Gestalt, Kurl Levin y Buckminster Fuller.