El discurso de Steve Jobs en la graduación de Stanford en 2005 aborda tres historias que conectan puntos clave de su vida. Habla sobre su adopción, su experiencia universitaria y su pasión por lo que ama, resaltando la importancia de confiar en el futuro a pesar de las dificultades. Concluye reflexionando sobre la muerte como motivación para vivir plenamente, animando a las personas a permanecer hambrientas y curiosas.