STING. Marcando época.
Todo el clima subyugante de un concierto pop de primera clase, el carisma de un músico
sensitivo y revolucionario, la ebullición de un sonido impecable, el vicio indesmayable por
hacer música de categoría, el jazz y el pop fundiéndose en un abrazo fascinante, la voz
personalísima de una superestrella juvenil, la banda de lujo que va tras ella. Todo eso y
mucho más recoge el doble álbum "Bring On The Night", grabado en directo durante la
gira que Sting ofreció el pasado año a lo largo y ancho del globo, España incluida. Un
álbum de los marcan época. Insustituible.
"Sting conquista París" fue un titular leído en la prensa española cuando el famoso músico
presentó su primer LP en solitario en la capital francesa, mayo de 1985. Luego, cuando en
diciembre de ese mismo año se dejó caer por Madrid -Palacio de los Deportes-, pudo leerse
también: "Sting, ayudado de una banda virtuosa y espectacular a la vez, logró que la mayor parte
de los espectadores se ovlvidaen de las pésimas condiciones del recinto deportivo para la
sonorización. (...) Además de su lucimiento como compositor e instrumentista, Sting demostró su
excelente capacidad comunicativa con los espectadores, perparada por una puesta en escena
sencilla pero vistosa y de una coreografía de las cantantes y de los músicos muy simpática,
expresiva y, sobre todo, alentadora". "Gracias, Mr. Sting" era el titular que encabezaba esta
información de un periódico madrileño.
Y cuando, de nuevo, Sting volvió a España en febrero de este año para saldar la deuda
de sus conciertos de San Sebastián y Barcelona, que no pudo ofrecer dos meses antes por
enfermedad, el éxito fue otra vez su aliado. "La concurrencia quedó levitando", escribía un
periosista catalàn después del recital del cantante en el Palacio de los Deportes de Barcelona, el
día 10 de febrero. "Costaba dar ´crédito a los sentidos. Acabábamos de contemplar un concierto
trascendental, arrasador, brillante, matizado, tenso, comunicativo. Mágico. Por mi parte -afirmaba
deslumbrado el periodista-, uno de los conciertos pop más impresionantes y perfectos que he
contemplado jamás. Unir a la exquisita calidad de todos y cada uno de los miembros de la banda
el fascinante juego escénico que recreó una genial luminotecnia son palabras mayores. No sólo
musicales, sino en el ámbito más amplio e impreciso del mundo del espectáculo. Arte musical en
mayúsculas y espectáculo dentro de una misma función. Inolvidable."
Ahora, hay un disco doble que recoge algunos de los momentos más climáticos de
aquella gira mundial. Lleva el título de "Bring On The Night" y pasándolo una y otra vez por
debajo de la aguja del giradiscos no extraña el alud de comentarios elogiosos que cayó sobre
Sting por aquellas fechas. "Bring On The Night" no sólo es un disco excelso, una obra musical
para llevarse a casa y disfrutarla una y otra vez; es también un disco revolucionario: por vez
primera se produce en uin escenario, y por ende en las estrías de este disco, una fusión
perfecta, admirable de jazz y pop (no rock, que entonces, con tan sólo recordar la obra de
Weather Report, la afirmación sería gratuita).
Cierto es que Sting no pudo contar con mejores ni más rutilantes mimbres para tejer su
cesto de oro. Con tan sólo repasar el nombre de los músicos que le acompañaron en la gira y en
el primer disco y enumerar algunos de los grupos o músicos con los que han tocado hay motivos
más que suficientes para doblar la rodilla. Véase:
- Brandford Marsalis: saxofón. Ha trabajado con Art Blakey, Dizzie Gillespie, Miles Davis,
Wynton Marsalis y Clark Terry.
- Kenny Kirkland: teclados. Wynton Marsalis, Dizzie Gillespie y Elvin Jones.
- Darryl Jones: bajo. Miles Davis.
- Omar Hakim: batería. Weather Report.
- Janis Pendarvis: coros. Philip Glass, Laurie Anderson, Roberta Flack y Peter Tosh.
- Dolette McDonald: coros. Police, Talking Heads y Laurie Anderson.
Todos músicos reputadísimos y de gran talla jazzística. Lógico que "Bring On The Night"
sea un fastuoso concentrado de pop y jazz. En el álbum "The Dream Of The Blue Turtles", por
aquello de que era el debut solo de Sting y de que a fin de cuentas -no debe olvidarse- éste es
un cantante para audiencias pop, Sting corrió los visillos de la ventana por la que él se asoma al
jazz y dejó que este estilo entrara en sus disco con cierta cautela. Pero como el escenario es
otra cosa distinta a los discos y Sting, rutilante estrella del pop de los ochenta vía The Police, aún
no ha apagado sus querencias juveniles de tocar jazz -al contrario-, en "Bring On The Night" abre
la ventana de par en par y el género jazzístico se cuela a borbotones hacia las estrías del doble
álbum. Sting y su banda tienen argumentos más que palpables y suficientes para hablarse de tú
a tú con cualquiera de las luminarias del jazz contemporáneo desde Miles Davis a los aclamados
Step Aheads.
Gordon Matthew Summer, apodado Sting (abejorro) por sus jerséis chillones de rayas
negras y amarillas en sus tiempos de adolescente, que comezó a tocar el bajo en una Big Band
de sus ciudad natal, Newcastle, hace más de quince años, para alcanzar el status de estrella
milonaria a través del cine y fundamentalmente como líder de The Police, dijo en Madrid después
de su recital del Palacio de los Deportes: "Mi función como compositor es hacer de ideas difíciles
cosas accesibles, en vez de hacer de cosas accesibles una música todavía más inaccesible". Así
es. Este doble álbum, grabado con una limpieza de sonido apabullante -¡cómo suena en disco
compacto!- y presentado en su envoltura gráfica y en vídeo con unos dibujos sencillamente
deliciosos, es un disco, pese a su tramoya jazzística, fácilmente accesible, digestivamente
asimilable. Como, además, insistimos, es la primera vez que un disco aúna pop y jazz de forma
tan abundante y perfecta, no pude codificarse como "souvenir" para fans que asistieron a sus
conciertos, sino que queda desde ya instituido como una de las obras básicas de la música
contemporánea y un desafío pop venidero en los próximos años. Es un placer, Monsieur Sting.
Matías URIBE-1986
DIECISÉIS PERLAS AZULES
(Sting habla de sus canciones inlcluidas en "Bring On The Night")
Exceptuando las canciones de "Blue Turtles", las demás son bastante antiguas. "Bring
On The Night", grabado por The Police en el 78, fue escrita tres años antes o por lo menos
adaptada de una canción que fue escrita por esa época. No veo ninguna razón que impida que
una canción no puede ser cambiada y desarrollada para hacer algo nuevo. Si puedo tomar
prestado de T.S. Elliot, por supuesto que puedo hacerlo de mí mismo. "Bring On The Night" dio
lugar a "When The World Is Running Down You Make The Best Of What's Still Around", con
la cual comparte una secuencia de cuerda y una visión pos-apocalíptica. Yo estaba en mi periodo
por-apocalíptico cuando la esceibí. Era tan presumido como para imaginarme el único
sobreviviente de un holocausto con todas mis cosas favoritas intactas. Era joven. De todas
formas, el "rap" de Branford pone todo en perspectiva y el solo de Kenny hace que valga la pena
vivir, reduciendo mis fantasías misantrópicas a cenizas.
Grabada en París. 23 de diciembre de 1985
"Consider Me Gone", un epitafio apropiado para mi tumba. O ese "Woke Up In My
Clothes Again This Morning".
Grabada en París. 29 de mayo de 1985
"Low Life" fue escrita en un autocar alemán yendo hacia Düsseldorf en 1977. Habíamos
estado una semana en un hotel de Reeperbahn, el barrio chino de Hamburgo. Cada cara
solitaria tiene su historia, incluyendo la mía, me imagino.
Grabada en Roma. 4 de diciembre de 1985
"We Work The Black Seam". La melodía para "Black Seam" revoloteó por mi mente
cerca de diez años, nunca pude acabarla o encontrar una letra adecuada, hasta la huelga de
mineros y una larga charla con un amigo que trabaja intentando arreglar estaciones de energía
nuclear con papel celo.
Grabada en París. 23 de diciembre de 1985
Para mi horror y perplejidad, "Dream Of The Blue Turtles" fue nominada para un
Grammy en la categoría de Jazz. El premio lo ganñó el hermano de Brandfor, Wynton, que lo
mercía más. Fue la primera vez que sentí alivio al no ganar un premio.
Grabada en París. 23 de diciembre de 1985
Peter O'Toole me invitó a su casa de campo en Connemara (Irlanda) un verano. Allí
escribí "Demolition Man". A O'Toole le gustó la letra. Grace Jones grabó una versión andrógina
en el 81. The Police, un año después. No voy a disculmparme por el pedal "wah wah" en esta
versión.
Grabada en París. 23 de diciembre del 1985
"One World" y "Love Is The Seventh Wave" parecía una combinaciòn obvia. La
primera la escribí cuando estuve en Irlanda. Fue durante la huelga de hambre de Bobby Sands
que galvanizó el sentimiento nacionalista. Me pareció que el imperialismo británico, el
nacionalismo irlandés y el odio religioso eran la misma ulcerosa enfermedad para la cual el
cuerpo famélico de un hombre joven era un símbolo trágico y apropiado. Creo que la obediencia
ciega a una bandera, a una nación, una religión o una ideología es repugnante y finalmente
perversa. A pesar de todo esto, la canción es alegre, tanto como "Love Is The Seventh Wave",
que fue escrita en Barbados en el 85. Hemos de tener confianza en que el mundo puede
mejorarse a pesar de lo deprimente que puedan parecer las cosas. Siempre es posible disfrutar
de estas canciones sin pensar en estos asuntos.
Grabada en París. 23 de diciembre de 1985
"Moon Over Bourbon Street" está escrita por la madrugada (1983) en el barrio francés
de Nueva Orleans. No puedes moverte después de medianoche porque hay muchos vampiros.
Grabada en Arnhem. 21 de dieciembre de 1985
"I Burn For You" fue escrita en 1975 en un aula durante una clase de matemáticas.
Estuve con un grupo que tenía un nombre cada semana en un pub de Newcastle. La misma
gente venía cada semana, así que la demanda para nuevas canciones era muy alta y sólo tenía
tiempo para escribir cuando había dado a mis alumnos unos test muy largos para que estuvieran
callados y dejarme la soledad necesaria para juntar unas palabras y un poco de música. La
canción acabó siendo parte de la banda sonora de la película "Brimstone And Treacle", una
película en la cual yo tenía el papel de El Diablo. Un periódico llamó a la película "nauseabunda y
repugnante"; yo no pienso que era tan mala. La banda sonora ganó un Grammy. Los niños
aprobaron sus exámenes.
Grabada en París. 23 de diciembre de 1985
"Another Day". Es difícil distinguir el veneno del remedio, una canción desalentada.
Grabada en Roma. 4 de diciembre de 1985
"Children's Crusade", una canción ambiciosa, un intento de unir tres periodos de la
historia: el siglo XI, la Primera Guerra Mundial y el presente, utilizando el símbolo de la amapola
y la perversión del idealismo juvenil como temas inerconectados, todo en tiempo de vals. Escribir
canciones es parecido a hacer un guiso. ¿Un poco más de sal, quizás?
Grabada en Arnhem. 21 de diciembre de 1985
"Down So Long". Parte de campaña para convencer al grupo de que el blues es una
forma de música nativa de los campos de carbón del norte de Inglaterra: de alguna manera no
pienso que me creyeran.
Grabada en París. 29 de mayo de 1985
"Tea In The Sahara" está inspirada por una novela de Paul Bowles. Es la canción de
The Police que más le gusta a Brandford; también es mi favorita.
Grabada en Arnhem. 21 de diciembre de 1985

Sting. Marcando época. (1986)

  • 1.
    STING. Marcando época. Todoel clima subyugante de un concierto pop de primera clase, el carisma de un músico sensitivo y revolucionario, la ebullición de un sonido impecable, el vicio indesmayable por hacer música de categoría, el jazz y el pop fundiéndose en un abrazo fascinante, la voz personalísima de una superestrella juvenil, la banda de lujo que va tras ella. Todo eso y mucho más recoge el doble álbum "Bring On The Night", grabado en directo durante la gira que Sting ofreció el pasado año a lo largo y ancho del globo, España incluida. Un álbum de los marcan época. Insustituible. "Sting conquista París" fue un titular leído en la prensa española cuando el famoso músico presentó su primer LP en solitario en la capital francesa, mayo de 1985. Luego, cuando en diciembre de ese mismo año se dejó caer por Madrid -Palacio de los Deportes-, pudo leerse también: "Sting, ayudado de una banda virtuosa y espectacular a la vez, logró que la mayor parte de los espectadores se ovlvidaen de las pésimas condiciones del recinto deportivo para la sonorización. (...) Además de su lucimiento como compositor e instrumentista, Sting demostró su excelente capacidad comunicativa con los espectadores, perparada por una puesta en escena sencilla pero vistosa y de una coreografía de las cantantes y de los músicos muy simpática, expresiva y, sobre todo, alentadora". "Gracias, Mr. Sting" era el titular que encabezaba esta información de un periódico madrileño. Y cuando, de nuevo, Sting volvió a España en febrero de este año para saldar la deuda de sus conciertos de San Sebastián y Barcelona, que no pudo ofrecer dos meses antes por enfermedad, el éxito fue otra vez su aliado. "La concurrencia quedó levitando", escribía un periosista catalàn después del recital del cantante en el Palacio de los Deportes de Barcelona, el día 10 de febrero. "Costaba dar ´crédito a los sentidos. Acabábamos de contemplar un concierto trascendental, arrasador, brillante, matizado, tenso, comunicativo. Mágico. Por mi parte -afirmaba deslumbrado el periodista-, uno de los conciertos pop más impresionantes y perfectos que he contemplado jamás. Unir a la exquisita calidad de todos y cada uno de los miembros de la banda el fascinante juego escénico que recreó una genial luminotecnia son palabras mayores. No sólo musicales, sino en el ámbito más amplio e impreciso del mundo del espectáculo. Arte musical en mayúsculas y espectáculo dentro de una misma función. Inolvidable." Ahora, hay un disco doble que recoge algunos de los momentos más climáticos de aquella gira mundial. Lleva el título de "Bring On The Night" y pasándolo una y otra vez por debajo de la aguja del giradiscos no extraña el alud de comentarios elogiosos que cayó sobre Sting por aquellas fechas. "Bring On The Night" no sólo es un disco excelso, una obra musical para llevarse a casa y disfrutarla una y otra vez; es también un disco revolucionario: por vez primera se produce en uin escenario, y por ende en las estrías de este disco, una fusión perfecta, admirable de jazz y pop (no rock, que entonces, con tan sólo recordar la obra de Weather Report, la afirmación sería gratuita). Cierto es que Sting no pudo contar con mejores ni más rutilantes mimbres para tejer su cesto de oro. Con tan sólo repasar el nombre de los músicos que le acompañaron en la gira y en el primer disco y enumerar algunos de los grupos o músicos con los que han tocado hay motivos más que suficientes para doblar la rodilla. Véase: - Brandford Marsalis: saxofón. Ha trabajado con Art Blakey, Dizzie Gillespie, Miles Davis, Wynton Marsalis y Clark Terry. - Kenny Kirkland: teclados. Wynton Marsalis, Dizzie Gillespie y Elvin Jones. - Darryl Jones: bajo. Miles Davis. - Omar Hakim: batería. Weather Report. - Janis Pendarvis: coros. Philip Glass, Laurie Anderson, Roberta Flack y Peter Tosh. - Dolette McDonald: coros. Police, Talking Heads y Laurie Anderson. Todos músicos reputadísimos y de gran talla jazzística. Lógico que "Bring On The Night" sea un fastuoso concentrado de pop y jazz. En el álbum "The Dream Of The Blue Turtles", por aquello de que era el debut solo de Sting y de que a fin de cuentas -no debe olvidarse- éste es un cantante para audiencias pop, Sting corrió los visillos de la ventana por la que él se asoma al jazz y dejó que este estilo entrara en sus disco con cierta cautela. Pero como el escenario es otra cosa distinta a los discos y Sting, rutilante estrella del pop de los ochenta vía The Police, aún
  • 2.
    no ha apagadosus querencias juveniles de tocar jazz -al contrario-, en "Bring On The Night" abre la ventana de par en par y el género jazzístico se cuela a borbotones hacia las estrías del doble álbum. Sting y su banda tienen argumentos más que palpables y suficientes para hablarse de tú a tú con cualquiera de las luminarias del jazz contemporáneo desde Miles Davis a los aclamados Step Aheads. Gordon Matthew Summer, apodado Sting (abejorro) por sus jerséis chillones de rayas negras y amarillas en sus tiempos de adolescente, que comezó a tocar el bajo en una Big Band de sus ciudad natal, Newcastle, hace más de quince años, para alcanzar el status de estrella milonaria a través del cine y fundamentalmente como líder de The Police, dijo en Madrid después de su recital del Palacio de los Deportes: "Mi función como compositor es hacer de ideas difíciles cosas accesibles, en vez de hacer de cosas accesibles una música todavía más inaccesible". Así es. Este doble álbum, grabado con una limpieza de sonido apabullante -¡cómo suena en disco compacto!- y presentado en su envoltura gráfica y en vídeo con unos dibujos sencillamente deliciosos, es un disco, pese a su tramoya jazzística, fácilmente accesible, digestivamente asimilable. Como, además, insistimos, es la primera vez que un disco aúna pop y jazz de forma tan abundante y perfecta, no pude codificarse como "souvenir" para fans que asistieron a sus conciertos, sino que queda desde ya instituido como una de las obras básicas de la música contemporánea y un desafío pop venidero en los próximos años. Es un placer, Monsieur Sting. Matías URIBE-1986 DIECISÉIS PERLAS AZULES (Sting habla de sus canciones inlcluidas en "Bring On The Night") Exceptuando las canciones de "Blue Turtles", las demás son bastante antiguas. "Bring On The Night", grabado por The Police en el 78, fue escrita tres años antes o por lo menos adaptada de una canción que fue escrita por esa época. No veo ninguna razón que impida que una canción no puede ser cambiada y desarrollada para hacer algo nuevo. Si puedo tomar prestado de T.S. Elliot, por supuesto que puedo hacerlo de mí mismo. "Bring On The Night" dio lugar a "When The World Is Running Down You Make The Best Of What's Still Around", con la cual comparte una secuencia de cuerda y una visión pos-apocalíptica. Yo estaba en mi periodo por-apocalíptico cuando la esceibí. Era tan presumido como para imaginarme el único sobreviviente de un holocausto con todas mis cosas favoritas intactas. Era joven. De todas formas, el "rap" de Branford pone todo en perspectiva y el solo de Kenny hace que valga la pena vivir, reduciendo mis fantasías misantrópicas a cenizas. Grabada en París. 23 de diciembre de 1985 "Consider Me Gone", un epitafio apropiado para mi tumba. O ese "Woke Up In My Clothes Again This Morning". Grabada en París. 29 de mayo de 1985 "Low Life" fue escrita en un autocar alemán yendo hacia Düsseldorf en 1977. Habíamos estado una semana en un hotel de Reeperbahn, el barrio chino de Hamburgo. Cada cara solitaria tiene su historia, incluyendo la mía, me imagino. Grabada en Roma. 4 de diciembre de 1985 "We Work The Black Seam". La melodía para "Black Seam" revoloteó por mi mente cerca de diez años, nunca pude acabarla o encontrar una letra adecuada, hasta la huelga de mineros y una larga charla con un amigo que trabaja intentando arreglar estaciones de energía nuclear con papel celo. Grabada en París. 23 de diciembre de 1985
  • 3.
    Para mi horrory perplejidad, "Dream Of The Blue Turtles" fue nominada para un Grammy en la categoría de Jazz. El premio lo ganñó el hermano de Brandfor, Wynton, que lo mercía más. Fue la primera vez que sentí alivio al no ganar un premio. Grabada en París. 23 de diciembre de 1985 Peter O'Toole me invitó a su casa de campo en Connemara (Irlanda) un verano. Allí escribí "Demolition Man". A O'Toole le gustó la letra. Grace Jones grabó una versión andrógina en el 81. The Police, un año después. No voy a disculmparme por el pedal "wah wah" en esta versión. Grabada en París. 23 de diciembre del 1985 "One World" y "Love Is The Seventh Wave" parecía una combinaciòn obvia. La primera la escribí cuando estuve en Irlanda. Fue durante la huelga de hambre de Bobby Sands que galvanizó el sentimiento nacionalista. Me pareció que el imperialismo británico, el nacionalismo irlandés y el odio religioso eran la misma ulcerosa enfermedad para la cual el cuerpo famélico de un hombre joven era un símbolo trágico y apropiado. Creo que la obediencia ciega a una bandera, a una nación, una religión o una ideología es repugnante y finalmente perversa. A pesar de todo esto, la canción es alegre, tanto como "Love Is The Seventh Wave", que fue escrita en Barbados en el 85. Hemos de tener confianza en que el mundo puede mejorarse a pesar de lo deprimente que puedan parecer las cosas. Siempre es posible disfrutar de estas canciones sin pensar en estos asuntos. Grabada en París. 23 de diciembre de 1985 "Moon Over Bourbon Street" está escrita por la madrugada (1983) en el barrio francés de Nueva Orleans. No puedes moverte después de medianoche porque hay muchos vampiros. Grabada en Arnhem. 21 de dieciembre de 1985 "I Burn For You" fue escrita en 1975 en un aula durante una clase de matemáticas. Estuve con un grupo que tenía un nombre cada semana en un pub de Newcastle. La misma gente venía cada semana, así que la demanda para nuevas canciones era muy alta y sólo tenía tiempo para escribir cuando había dado a mis alumnos unos test muy largos para que estuvieran callados y dejarme la soledad necesaria para juntar unas palabras y un poco de música. La canción acabó siendo parte de la banda sonora de la película "Brimstone And Treacle", una película en la cual yo tenía el papel de El Diablo. Un periódico llamó a la película "nauseabunda y repugnante"; yo no pienso que era tan mala. La banda sonora ganó un Grammy. Los niños aprobaron sus exámenes. Grabada en París. 23 de diciembre de 1985 "Another Day". Es difícil distinguir el veneno del remedio, una canción desalentada. Grabada en Roma. 4 de diciembre de 1985 "Children's Crusade", una canción ambiciosa, un intento de unir tres periodos de la historia: el siglo XI, la Primera Guerra Mundial y el presente, utilizando el símbolo de la amapola
  • 4.
    y la perversióndel idealismo juvenil como temas inerconectados, todo en tiempo de vals. Escribir canciones es parecido a hacer un guiso. ¿Un poco más de sal, quizás? Grabada en Arnhem. 21 de diciembre de 1985 "Down So Long". Parte de campaña para convencer al grupo de que el blues es una forma de música nativa de los campos de carbón del norte de Inglaterra: de alguna manera no pienso que me creyeran. Grabada en París. 29 de mayo de 1985 "Tea In The Sahara" está inspirada por una novela de Paul Bowles. Es la canción de The Police que más le gusta a Brandford; también es mi favorita. Grabada en Arnhem. 21 de diciembre de 1985