Un niño iraquí posó para una foto con una camiseta de Messi que él mismo fabricó con una bolsa de residuos y un fibrón. La foto se hizo viral en las redes sociales y muestra la popularidad global de Messi incluso en lugares remotos y empobrecidos donde la gente no puede ver sus partidos en vivo pero aún así lo admiran. La foto impactó por mostrar la devoción de los fanáticos, especialmente los niños humildes, hacia sus ídolos del fútbol a pesar de las dificultades.