El documento cuenta la historia de una chica que se suicidó porque nunca escuchó palabras de apoyo y afecto de las personas cercanas a ella. Al morir, un ángel le pregunta por qué lo hizo si sabía que la querían, a lo que ella responde que a veces unas pocas palabras de consuelo valen más que todo lo demás. Lamenta nunca haber escuchado que estaban orgullosos de ella o un "te quiero". El ángel queda pensativo y la chica dice que lo que más duele es seguir esperando escuchar esas palabras