Este documento propone un juego en el que los participantes dibujan un cerdo y su dibujo se analiza como un test de personalidad. La ubicación del cerdo en la hoja, la dirección en que mira, los detalles incluidos y otras características del dibujo se asocian con rasgos de la personalidad como la actitud, las relaciones interpersonales, la toma de decisiones y la estabilidad emocional. El documento sugiere que el tamaño de las orejas y la longitud de la cola también pueden indicar la capacidad de escucha