Un grupo de hombres encapuchados atacaron el bazar propiedad de un inmigrante marroquí en la noche de Navidad, pintando consignas xenófobas. Como respuesta, todos los productos extranjeros del bazar decidieron regresar a sus países de origen, dejando a las familias del barrio sin cena navideña ni servicios básicos, ya que dependían de recursos importados. Esto les hizo darse cuenta de lo necesarios que eran los inmigrantes y los productos extranjeros para su bienestar.