Rick despierta en un hospital abandonado tras recibir un disparo. Al regresar a su casa, es atacado pero lo salvan un niño y su padre. Le explican sobre el apocalipsis zombi y deciden ir a Atlanta para buscar supervivientes. Allí, Rick reencuentra a su hijo Carl, esposa Lori y amigo Shane, uniéndose a su grupo. Más tarde, el grupo encuentra un centro de control con solo un sobreviviente y deciden pasar la noche antes de que sea destruido.