El documento presenta una colección de trabalenguas, o juegos de palabras con sonidos difíciles de pronunciar, que son útiles para ejercitar la lengua y los músculos faciales de los cuentacuentos. Los trabalenguas ayudan a mejorar la fluidez y precisión en el habla, y también atraen la atención del público infantil entre cuento y cuento. Se comparten varios ejemplos de trabalenguas para que sean recitados de forma lenta primero y luego más rápida.