Dubái se ha convertido en un importante destino turístico gracias a la construcción de impresionantes edificios y atracciones como el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo; el Hotel Armani, inspirado en una flor; y la Palmera Jumeirah, una isla artificial con forma de palmera que alberga hoteles y restaurantes. Otros lugares populares incluyen el Burj Al Arab, el único hotel de 7 estrellas; y el Hotel y Parque Acuático Atlantis, que cuenta con toboganes acuáticos y playas