El profeta Oseas recibió de Dios la orden de casarse con una mujer adúltera llamada Gomer para representar la infidelidad de Israel hacia Dios. A pesar de la infidelidad de Gomer, Oseas la amó incondicionalmente y la rescató cuando fue vendida como esclava, representando el amor eterno de Dios hacia su pueblo a pesar de su desobediencia. La historia de Oseas y Gomer enseña sobre la naturaleza del pecado y la fidelidad que Dios demanda de su pueblo a cambio de