El documento compara a Jesús y Santa Claus, señalando que Jesús es mejor porque vive en todas partes, siempre está disponible para ayudar, llena nuestras vidas con todo lo que necesitamos, y ofrece esperanza y amor eterno al invitarlo a nuestros corazones, mientras que Santa Claus solo visita una vez al año y ofrece pequeños regalos temporales.