VERTIGO

Es medio día, el sol brilla como hace tiempo no lo hacia y yo intento hilar
algunas líneas, sacar de mi cabeza aquello que me está conduciendo a la
ruina.
Una vez más he caído en la desesperación, OH si conozco esta situación,
llega siempre cuando ya no puedo más, cuando estoy en la cima y el
vértigo suele invitarme a desertar.
Siempre digo que lo voy a intentar y lo intento, sólo lo intento, nunca se
que va a pasar; llega un punto en el que me deja de interesar. Me torno en
la máquina que opera mi cuerpo, un robot hecho a destiempo que
cuando llega a reaccionar se contiene sin más, se bloquea sin intención de
continuar. Y aquí estoy, sin saber de lo que soy capaz…

Aquí sigue el vértigo, tratando de tornarse en miedo, sujetando el pañuelo
en mis ojos para no ver el precio. Sería tan fácil dejarme caer, flotar en el
aire, sentir como roza mi piel cual dedos de aquel efímero amante fiel.
Pero estoy conciente de que el golpe va a doler, he caído ya otras veces
pero aun logro mantenerme en pie, no obstante estoy segura de que ésta
incluso más va a doler, no se concebirá nada bien.

Y el vértigo me vuelve a envolver, y grito, rehúyo y hasta lidio con él.
Después de un par de rondas consigo comprender que algo esta
ocultando, pero a ciegas me hace ver que todo lo que necesito se llama:
FE

Vertigo

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    VERTIGO Es medio día,el sol brilla como hace tiempo no lo hacia y yo intento hilar algunas líneas, sacar de mi cabeza aquello que me está conduciendo a la ruina. Una vez más he caído en la desesperación, OH si conozco esta situación, llega siempre cuando ya no puedo más, cuando estoy en la cima y el vértigo suele invitarme a desertar. Siempre digo que lo voy a intentar y lo intento, sólo lo intento, nunca se que va a pasar; llega un punto en el que me deja de interesar. Me torno en la máquina que opera mi cuerpo, un robot hecho a destiempo que cuando llega a reaccionar se contiene sin más, se bloquea sin intención de continuar. Y aquí estoy, sin saber de lo que soy capaz… Aquí sigue el vértigo, tratando de tornarse en miedo, sujetando el pañuelo en mis ojos para no ver el precio. Sería tan fácil dejarme caer, flotar en el aire, sentir como roza mi piel cual dedos de aquel efímero amante fiel. Pero estoy conciente de que el golpe va a doler, he caído ya otras veces pero aun logro mantenerme en pie, no obstante estoy segura de que ésta incluso más va a doler, no se concebirá nada bien. Y el vértigo me vuelve a envolver, y grito, rehúyo y hasta lidio con él. Después de un par de rondas consigo comprender que algo esta ocultando, pero a ciegas me hace ver que todo lo que necesito se llama: FE