El golf se originó en Escocia en el siglo XV cuando los pastores golpeaban piedras. Se juega en campos al aire libre con hierba de 18 hoyos, donde el objetivo es meter la bola en el hoyo con menos golpes posibles. Los jugadores usan palos para mover la bola por la calle de hierba corta hasta el green de césped muy corto, evitando obstáculos como búnkeres y agua. Se requiere un swing coordinado para pegarle a la bola con precisión y distancia hacia el hoyo.