Windows 7 fue diseñado como una actualización de Windows Vista enfocada en mejorar la interfaz de usuario, hacer las tareas más fáciles y rápidas, y hacer el sistema más ligero y estable. Incluye mejoras como reconocimiento de escritura a mano, soporte para discos duros virtuales, mejor rendimiento en procesadores multicore, y mejoras en seguridad y mantenimiento. Fue lanzado en versiones de 32 y 64 bits para uso en PC de escritorio, portátiles y tabletas en 2009.