ZAPATERO
EN EL BANCO
El señor Zapatero entra en un banco y,
con esa sonrisa suya tan tranquilizadora
como un batín de seda,
se dirige, con paso decidido,
hacia la pecera blindada del cajero.
Buenos días, probo
trabajador, me
gustaría retirar algún
dinero.

Naturalmente.
¿Me enseña el DNI?
Bueno, verá, acabo de
darme cuenta de que
no lo llevo.

En ese caso no podré
atenderle.
Disculpe que le haga una
pequeña observación:
resulta que yo
soy el Presidente.

En efecto, se parece usted
muchísimo al presidente del
gobierno. Yo juraría, incluso, de
que no hay ninguna duda de que
es usted don José Luís Rodríguez
Zapatero.
Pero, como comprenderá, sería
irresponsable por mi parte no
seguir el procedimiento.
En ese caso tendré que
enviar el coche a la Moncloa
a ver si mi mujer sabe
dónde he podido yo dejar el
dichoso documento.
Quizá no sea preciso que se tome usted ! tantas molestias.
Ayer mismo, por ejemplo, Ronaldo estuvo aquí y se
encontró el mismo problema.
Menos mal que había un niño y un balón (un niño y un
balón, como usted sabe, son las dos caras de una misma
moneda) y el futbolista nos deleitó con una demostración
de habilidades que disipó todo misterio.
No nos quedó ninguna duda que aquel hombre rapado era
Ronaldo en carne y hueso.
Y, naturalmente, le dimos su dinero.
Usted, quizá, podría hacer lo mismo: improvise, no sé, un
discursito, una proclama, alguna arenga, y
comprobaremos que es quien dice ser para poder
satisfacerle.
Hombre, la cosa es que
así,
a bote pronto,
la verdad,
no se me ocurren
más que gilipolleces.
¿Cómo quiere el
dinero,
señor Presidente,
en billetes grandes
o pequeños?
¿Cómo quiere el
dinero,
señor Presidente,
en billetes grandes
o pequeños?

Zapatero en el  banco

  • 1.
  • 2.
    El señor Zapateroentra en un banco y, con esa sonrisa suya tan tranquilizadora como un batín de seda, se dirige, con paso decidido, hacia la pecera blindada del cajero.
  • 3.
    Buenos días, probo trabajador,me gustaría retirar algún dinero. Naturalmente. ¿Me enseña el DNI?
  • 4.
    Bueno, verá, acabode darme cuenta de que no lo llevo. En ese caso no podré atenderle.
  • 5.
    Disculpe que lehaga una pequeña observación: resulta que yo soy el Presidente. En efecto, se parece usted muchísimo al presidente del gobierno. Yo juraría, incluso, de que no hay ninguna duda de que es usted don José Luís Rodríguez Zapatero. Pero, como comprenderá, sería irresponsable por mi parte no seguir el procedimiento.
  • 6.
    En ese casotendré que enviar el coche a la Moncloa a ver si mi mujer sabe dónde he podido yo dejar el dichoso documento.
  • 7.
    Quizá no seapreciso que se tome usted ! tantas molestias. Ayer mismo, por ejemplo, Ronaldo estuvo aquí y se encontró el mismo problema. Menos mal que había un niño y un balón (un niño y un balón, como usted sabe, son las dos caras de una misma moneda) y el futbolista nos deleitó con una demostración de habilidades que disipó todo misterio. No nos quedó ninguna duda que aquel hombre rapado era Ronaldo en carne y hueso. Y, naturalmente, le dimos su dinero. Usted, quizá, podría hacer lo mismo: improvise, no sé, un discursito, una proclama, alguna arenga, y comprobaremos que es quien dice ser para poder satisfacerle.
  • 8.
    Hombre, la cosaes que así, a bote pronto, la verdad, no se me ocurren más que gilipolleces.
  • 9.
    ¿Cómo quiere el dinero, señorPresidente, en billetes grandes o pequeños?
  • 10.
    ¿Cómo quiere el dinero, señorPresidente, en billetes grandes o pequeños?