Llamas Apagadas.
Las ascuas de las llamas de un amor apagado
han liberado un humo negro
llamado soledad.
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Un Suspiro
Quisiera pensar que son míos tus sueños
Que en ellos me miras como hago yo despierto
Que tu primer suspiro es m...
Anoche te soñé otra vez!
Ya no estabas en el mar bravío
Aquel en el que corriste presurosa
Aunque te encontré con majestuo...
Maldito (pobre) Corazón.
Maldito corazón que te desvelas por las noches
Culpable de ilusiones falsas, de promesas y derroc...
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Poemas Cortos! II Parte

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II Parte Poemas Cortos
Propios de mi persona.
Espero los disfruten! :)

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Poemas Cortos! II Parte

  1. 1. Llamas Apagadas. Las ascuas de las llamas de un amor apagado han liberado un humo negro llamado soledad. Llamas apagadas por tus lágrimas. Humo alrededor de mí. Soledad que no me deja ver quién de verdad está ahí. Realmente te amé y te amo. Y sufro por tu ausencia a pesar de que te veo día a día porque cuando cierro mis ojos siento tu presencia. Amor puro y descontrolado. Ausencia que duele cual daga en mi corazón. Ojos azules y profundos. Ojos que penetran hasta mi interior. Profanación Liberar el alma de la prisión del engaño Es el dolor profundo de un cruel latigazo Llorar no borra la herida del profano Que viola el templo del amor sincero. Muere la esperanza de que fuera un sueño Se cae en el abismo sin fin de hielo Ahí donde se congelan los sentimientos Se encadena el alma al árbol del sufrimiento. Diciendo adiós a la ingenuidad de darse por entero Se pierde para siempre en el laberinto del silencio Del pagano mercenario que mata por placer y sexo De quien roba para siempre la ternura de lo bueno. Queda el cadáver del desconsuelo, el dolor y el miedo Una virgen dispuesta para el sacrificio de seguir existiendo Cuando ha perdido su alma inmortal por completo Se ha suicidado con la daga del perdón verdadero. Para aquel que ensució el cariño tocando un cuerpo.
  2. 2. Un Suspiro Quisiera pensar que son míos tus sueños Que en ellos me miras como hago yo despierto Que tu primer suspiro es mi nombre en tu boca Que esa sonrisa que se escapa en silencio Es un bello recuerdo que guardas de mí. Quisiera pensar que estoy en tu mente Que cierras los ojos y soy yo la imagen Que salta enseguida buscando un abrazo Quisiera creer que no soy un demente que crea un mundo tan sólo con verte. Quisiera ser yo tu anhelo y deseo Quisiera ser yo tu consuelo ante el miedo Pero nada soy, nada tengo: ni un nombre Ni rostro, ni voz, ni un espacio en tu tiempo Así he de vivir sin dejar mi huella en tu mar. El último bastión Me arrancaste los brazos sin embargo me pides que te estreche en ellos me dejaste sin los pies, sin pasos sin embargos dices que siga la ruta de tus sueños. Me sacaste los ojos y aún así quieres que aprecie tu falsedad me has dejado sordo y aún así quieres que escuche tu necedad. Me quitaste a jirones la piel y te empeñas en que sienta el calor de las mañanas me cercenaste la lengua por "mi bien" y te empeñas en ser tú el dueño de mis palabras. Quebraste con odio mis huesos para evitarme la fatiga del sufrimiento en el pecho hiciste un hueco para evitarme el dolor de los latidos lentos. Y ahora me quieres quitar la razón no te basta con mis fuerzas y mi voluntad quieres de mí acaso el último bastión aléjate porque ya no me queda nada más.
  3. 3. Anoche te soñé otra vez! Ya no estabas en el mar bravío Aquel en el que corriste presurosa Aunque te encontré con majestuoso atavío Radiante, como siempre, mi hermosa. Destilando miel de tus dulces besos Y yo queriendo susurrar con melancolía Tratando de hilvanar con un par de versos Aquellas palabras, cual dulce agonía. Hace unos días miré la luna Sigue siendo la misma que envuelve Quizás no como el cuento de cuna Quizás sí, como el vigía que duerme. Tu Cuerpo. Eras un vicio que envenenaba mi sangre No era fumarte o inhalarte, eras química reactiva Te inyectabas en mi sistema fuerte e impactante por tus besos y morder tus labios, por ello moría. Te comía, te bebía, nada más buscaba te necesitaba como un adicto su heroína Sentirte dentro de mí con tanta intensidad Con tanta pasión, que aruñaba tu espalda y dolía. Nuestras pieles rozándose hasta la locura Eras una prisión que cegaba y me carcomía Te dejaba ir, sabiendo que era un círculo vicioso Terminar, pelear, llorar, pero siempre volvías.
  4. 4. Maldito (pobre) Corazón. Maldito corazón que te desvelas por las noches Culpable de ilusiones falsas, de promesas y derroches A sabiendas de tu incapacidad hablas del amor con inteligencia Nadie sabe de tu vacío nadie conoce tu verdadera esencia. Disfrutas los corazones débiles, de esos que se enamoran fácilmente Y haces de su ilusión tu alimento y un parque de juegos con su mente A veces pareces sensible, a veces pareces comprender, finges lo que sea necesario Y con engaños logras convencer. Que pasará el día en que aparezca otro corazón Que te nuble los sentidos y te quite la razón? Que harás cuando al fin caigas víctima de tu propio juego Cuando hagan trizas tu coraza y te tengas que tragar tu ego? Ojalá no sufras, ojalá estés preparado, porque tú no tienes la menor idea De que se siente estar enamorado. Y ojalá te muestren el interés Que te negaron otros corazones, ojalá que aprecien tus poemas Y agradezcan tus canciones. Pobre corazón vacío, pobre diablo desterrado, Tú no tienes la culpa de ser tan desdichado. Tú no elegiste ser así Así te hizo el mundo, cuando comprendiste que todo acaba Y se va al carajo en un segundo. Y que no tiene sentido apegarse a lo que creemos que queremos, Porque hoy estamos aquí. Pero mañana no sabemos.. Por Robert Torres

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