San Valero fue el obispo de Zaragoza en el siglo III. Predicó la fe cristiana a pesar de la persecución por parte del gobernador Daciano. Tuvo como amigo a San Vicente, quien murió mártir defendiendo a San Valero. San Valero fue desterrado pero continuó predicando, muriendo anciano. Su fiesta se celebra el 29 de enero en Zaragoza.