Vender productos por internet a través del marketing de afiliados es una opción viable para obtener ingresos significativos, aunque las comisiones varían entre productos digitales (50% de margen) y tangibles (3-12%). Las principales formas de venta incluyen tiendas virtuales, páginas web que dirigen a los clientes a tiendas externas, y venta en sitios de terceros con afiliados. Este modelo de negocio permite flexibilidad y autonomía, con la posibilidad de automatizar muchas operaciones una vez establecidas.