Isadora Duncan fue una bailarina pionera de la danza moderna en el siglo XX que creó su propio estilo de baile descartando el ballet clásico y sus normas. Dejó de usar zapatillas de ballet y tutús para bailar descalza con túnicas griegas, a pesar de las burlas. Su vida personal estuvo marcada por la tragedia con la muerte de su marido, hijos y ella misma murió estrangulada por su propio chal.