Ezequiel recibe una visión de Dios y es llamado a ser profeta. Dios le dice que debe hablar a Israel sobre su rebelión. Ezequiel ve una mano con un rollo de libro escrito frente y detrás con lamentaciones. Dios le dice que coma el rollo y luego profetice a Israel. Ezequiel es llevado por el Espíritu y oye una voz glorificando a Dios.