1) Los concursos de belleza refuerzan el sentido de identidad cultural entre los puertorriqueños y son vistos como un "micro momento de independencia" cuando compiten contra otros países.
2) El triunfo de Marisol Malaret como la primera Miss Universe puertorriqueña en 1970 marcó un hito y aumentó el entusiasmo por los certámenes.
3) Aunque Puerto Rico es un territorio estadounidense, los puertorriqueños celebran los triunfos en los concursos internacionales como una afirmación de su identidad nacional.