El documento resume la evolución histórica de la conciencia ecológica humana, desde los rituales de los cazadores prehistóricos hasta los pensadores modernos. Los cazadores prehistóricos enterraban los huesos de los animales que cazaban como ofrenda a un "Señor de los animales". Más tarde, pensadores como Aristóteles y Descartes justificaron la dominación humana sobre la naturaleza. Darwin mostró que los humanos tienen un origen natural, lo que llevó a filósofos como Bentham a cuestionar